Precedida de aguacero, la corrida
de hoy en Bogotá inició media hora más tarde, con un ruedo feo pues
debió remacharse con bultos de arena oscura para tapar los pozos de agua que
había, pese al recubrimiento plástico. Decepcionaron los toros de Santa Bárbara, de don Carlos Barbero,
lindos de presentación pero escasos de casta y de juego.
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| Iván Fandiño confirma su alternativa en Bogotá (Foto: Daniel Londoño) |
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| Derechazo de Fandiño a su primero (Foto: D. Londoño) |
Su segundo no tuvo sino presencia. “Dicharachero” (524 K) era negro azabache, enmorrillado y cornidelantero. Vimos cinco verónicas con cuajo y un remate a una mano, elegante y serio. Una vara traserísima de Clovis Velásquez contribuyó muy poco y Fandiño decidió irse por doblones de castigo ante un toro que daba cabezadas y se revolvía muy pronto. El pitón izquierdo era infame, así que no tuvo más que arrancarle tres derechazos y aguantarle otros tres. Mató de entera fulminante y saludó desde el tercio.
Decidió regalar un toro el
matador vasco y el poco ortodoxo gesto fue bien recibido por el público. Este
chorreado largo, listón y bien armado, de 500 K, fue alegre en su embestida, comparado con el resto del encierro. Aunque rebrincaba al encuentro,
Fandiño tuvo otra vez mando en cinco derechazos largos, antes de que el toro
huyera y él tuviera que arrancarle otros tres, persiguiéndolo hasta las tablas, donde desarrolló el resto de la faena. Mató de entera algo caída y
recibió una oreja.
Desconocido estuvo Diego Urdiales
con el segundo de la tarde, que fue el único de su lote que se dejaba algo. “Ilusión”,
de 534 K, un castaño albardado, ojo de perdiz, enmorrillado, chorreado en verdugo,
fue aplaudido en la salida y peleó bien en varas. Antes, el toro metió bien la
cara en cuatro verónicas bajas. Inició Urdiales doblándose en este toro que
galopaba y era pronto al cite. Sin embargo, "Ilusión" se cansó en la segunda
tanda y varió drásticamente su comportamiento, volviéndose complicado. Y
Urdiales también cambió intempestivamente. Lo vimos sin sitio y sin temple en
la faena. Mató de media algo perpendicular y luego estuvo terrible con el
estoque de descabello, intentándolo en nueve ocasiones antes de acertar. Escuchó
dos avisos y la bronca del público.
El cuarto de la tarde fue “Rabioso”,
de 469 K, castaño, bocinero, botinero, ojo de perdiz y bien armado. Muy difícil
la embestida del toro, con la cara alta, incierto y con peligro. Mató de entera
en buen sitio. El toro recibió pitos y el torero silencio.
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| Juan Solanilla por chicuelinas al paso (Foto: D. Londoño) |
“Ingenioso” (470 K, carbonero)
fue el segundo de su lote, con el que Solanilla estuvo decente, tanto por
derecha como por izquierda, aunque demasiado encima del toro, que le dio un
golpe seco en el glúteo, antes de entrar a matar y dejar tres cuartos de espada
perpendicular. Mató al cuarto intento de descabello y aun así lo aplaudieron los
tendidos.
Fría tarde en Bogotá, y apenas
cálida en lo taurino.



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