lunes, 5 de marzo de 2012

Quinta entrega: "Ser ganadero es una decisión existencial"


Quinta entrega: 
"Ser ganadero es una decisión existencial"

Don Luis Fernando Castro, en tarde de tentadero
(Foto de: El toro de lidia en Colombia, Bogotá, Fedegán, 2009, p.159)
Muy amablemente don Luis Fernando Castro, dueño de la ganadería Guachicono, accedió a responder mis preguntas desde la ciudad de Cali, donde reside. Don Luis Fernando cumple este año tres décadas como ganadero de toros bravos, y es sin duda una de las autoridades en la materia en nuestro país. Sus toros han triunfado en Bogotá, Cali y otras plazas de la América taurina. Sus opiniones sirven para ampliar lo explicado en mi anterior entrega.

¿En qué difiere la crianza del toro bravo de la del ganado manso?
El toro bravo es una especie única que ha sido seleccionada desde hace varios siglos atendiendo a criterios físicos y de comportamiento. La selección del toro bravo no es al azar, como es la del ganado manso en la mayoría de los casos. El ganadero de bravo busca en cada empadre conjugar, de la mejor manera posible, las características fenotípicas (como la cornamenta, el tamaño del animal, la altura de agujas) y los comportamientos (bravura, nobleza, codicia, calidad) que para él son importantes. Así, el ganadero hace empadres buscando siempre el mejoramiento de su ganadería.

Tras el destete, el toro es tratado como un atleta. Se le brindan los máximos cuidados sanitarios y alimenticios, incluso más que aquellos que se le dan al ganado manso. Se le provee una dieta balanceada (muchas veces elaborada por nutricionistas expertos en nutrición animal) y se le mantiene en grandes potreros provistos de agua siempre fresca y de los mejores pastos disponibles. Adicionalmente, en una ganadería varias personas se encuentran exclusivamente consagradas a la crianza del toro: mayorales, veterinarios, vaqueros, nutricionista y el propio ganadero.


Es así como muchas familias del campo colombiano pasan sus vidas alrededor de la cría del toro y reciben su sustento de esta actividad. La desaparición del toro bravo no sólo implica la desaparición de una especia y el poner en riesgo miles de hectáreas agrestes que se conservan gracias a que en ellas se crían toros y vacas de lidia, sino también implica acabar con una actividad de la cual viven miles de familias en Colombia.


¿Cómo se monta una ganadería de bravo? ¿Qué requiere?
Primero que todo requiere de un sacrificio económico muy grande. Tener una ganadería de bravo no es un negocio y, generalmente, es más el dinero que se invierte que el que se logra recuperar. Implica tener una afición lo suficientemente grande para seguir adelante con la empresa de la ganadería aún en momentos cuando los toros no funcionan o, como nos ha pasado a muchos ganaderos colombianos, cuando no podemos verlos en el campo por problemas de seguridad. 

Toro negro bien encornado de Guachicono
(Foto: www.tardetoros.blogspot.com)
Tener una ganadería de bravo también supone unas ganas constantes de aprender de toros, de leer de toros, de ver corridas, de dedicar varias horas a estudiar genética y otras tantas a idear mejores empadres. Los ganaderos ven en sus toros algo mucho más grande que una actividad o un hobby. Tener una ganadería de bravo es una decisión existencial en el sentido en que la vida del ganadero gira siempre alrededor de su ganadería.

¿Cuántos animales conforman su ganadería de bravo?
550 animales, entre vacas, terneros, novillos, terneras y sementales.

¿Cuántos toros bravos de su ganadería van al año a las plazas de distintas categorías?
Varía según el año. En 2011, lidiamos 70 machos en Colombia y demás países taurinos de América.

¿Qué son los encastes? ¿Cómo se relacionan los encastes con el concepto de bravura?
Encaste es una selección dentro de la raza de lidia tanto fenotípicamente como en comportamiento. Existen varios encastes: Torrestrella, Conde de la Corte, Santacoloma, Saltillo, etc. Cada uno tiene unas características fenotípicas y de comportamiento particulares. Si bien yo considero que un toro bravo es bravo con independencia del encaste, hay encastes en los cuales la bravura se ve acompañada de otra serie de comportamientos, tales como la calidad en la embestida, la codicia y la nobleza, que hacen que la bravura sea más completa para mi gusto. 

Es importante también tener en cuenta que a través de la historia del toreo diversos encastes han sido más apropiado para la lidia de los toros. Anteriormente, cuando lo esencial de la lidia era la suerte de varas (los picadores eran más importantes que los toreros), los encastes de excelente desempeño en varas eran preferidos y eran los que mejor representaban el concepto de bravura de la época. Dicho concepto de bravura era distinto al que tenemos ahora con el toreo moderno, donde la faena de muleta es la parte más importante de la lidia y los toros son seleccionados para ser bravos en la muleta.

Para mí, la bravura es la selección de la capacidad de acometer del toro hasta el final de la faena. La bravura es más completa cuando a la acometida del toro se le suman una excelente capacidad de la embestida, nobleza, transmisión, recorrido y fondo.

¿Con qué criterios se eligen los toros para un encierro?
Excelente presentación fenotípica y una genealogía que prometa un gran comportamiento.

¿Cómo se conducen los toros desde la ganadería hasta la plaza? ¿Quiénes y para qué los acompañan? ¿Qué ocurre con los toros el día de la corrida, antes de salir al ruedo?
Los toros se transportan dentro de cajones individuales en camiones. Los cajones garantizan que los toros no se maltraten ni se maten entre ellos, como muchas veces sucede en el transporte de otros bovinos o de porcinos. Una vez en los corrales de la plaza, los toros son alimentados y cuidados. Una persona los cuida las 24 horas para garantizarles las mejores condiciones.

Vale la pena anotar que esto no sucede cuando el ganado comercial es sacrificado en mataderos. Normalmente, al ganado comercial lo mantienen hacinado y en ayuno entre 4 y 5 días antes de ser sacrificado.

¿Qué es, desde su punto de vista de ganadero y aficionado, una corrida de toros?
Es una manifestación cultural en la cual el hombre conjuga el arte y la razón en la lidia de un toro que buscamos que despliegue un comportamiento específico con el fin de que el espectáculo, en su conjunto, produzca emoción y deleite en el público.

¿Cree usted que un toro sufre durante la lidia? ¿Por qué? ¿Para qué?
A los toros les pasa lo que a los soldados heridos en combate: la adrenalina les quita la sensación de dolor. Creo que en el único momento que sufren es en la muerte. Por eso, soy partidario de regular el número de estocadas y de descabellos que puede recibir un toro.

La Corte Constitucional sentenció que la fiesta de los toros debe morigerarse. ¿Está de acuerdo?
Estoy de acuerdo en que debe morigerarse en temas como la cantidad de estocadas y descabellos que pueden dársele a un animal. La corrida de toros no debe convertirse en un espectáculo sangriento por culpa de actuantes inexpertos. Tras dos estocadas y un descabello, al toro debe dársele muerte inmediata, con un método alternativo y dentro del ruedo de la plaza.

Esta es la única forma en que se debe morigerar la fiesta taurina. Las demás propuestas, ahora tan de moda, atentarían letalmente contra la corrida de todos como la entendemos los aficionados.

En su opinión, ¿por qué hay gente que va a una plaza para ver morir a seis toros bravos?
No van a ver morir seis toros como lo harían si fueran a un matadero. Van a ver un espectáculo cultural, artístico, estético de la lidia de seis toros.

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