lunes, 28 de enero de 2013

Algunas versiones de "El gato montés"



La cosa ha resultado más interesante de lo que pensé.
Gracias a Wikipedia, ahora sé que don Manuel Penella Moreno, intérprete primero del violín y luego organista de iglesia en su Valencia natal, decide dedicarse al teatro y viaja a América. Allí, despliega sus talentos: además de la música, se ocupa como militar, sastre, torero, pintor, payaso y marinero. De vuelta a España, se concentra en la composición musical. En 1917 estrena la ópera El gato montés, que alcanzará gran renombre por su presentación en el Park Theater de Nueva York, en 1920.
El año pasado, el Teatro de la Zarzuela montó esta ópera en la que participa como coreógrafa la bailaora Cristina Hoyos, recordada por su papel en la película Carmen, de Carlos Saura. He aquí los ensayos correspondientes, video en el cual el seguidor de esta página encontrará relaciones con lo dicho sobre la ceremonia ritual alrededor de la muerte.

Husmeando en internet, me he dado cuenta de que el pasodoble “El gato montés” es una pieza musical tocada por una muy amplia cantidad de intérpretes de los más variados instrumentos y talentos. Orquestas taurinas y coreografías por supuesto españolas pero también mexicanas, colombianas, peruanas, japonesas, norteamericanas, inglesas; guitarristas profesionales o aficionados de Canadá, Suiza, Corea, Filipinas; intérpretes de instrumentos de viento de Rusia, Suecia, Francia, u organistas norteamericanos y acordeonistas franceses.
Quisiera comentar brevemente tres videos.  El primero corresponde a la actuación de la banda de música Villa de Madrid, en el parque de Aluche en mayo de 2012. Me gusta no sólo por la calidad de la interpretación, sino también y sobre todo porque los alrededores me parecen a los de mi Santamaría bogotana (ese edificio de ladrillo con sus árboles rodeándole); además, me gusta por la actitud del director de la banda. Aquí va.

El segundo lo incluyo por curioso. Se trata de un organista norteamericano que, en los primeros años del siglo XXI, interpreta un pasodoble de principios del siglo XX en un inmenso Wurlitzer de esa misma época (¡!). Este es.
El último no es en realidad un video, sino una interpretación musical ilustrada con imágenes de la banda de la policía armada y de tráfico de Barcelona, en 1961. Se incluye en el acetato de 45 rpm con el título “Desfiles militares”.
Me encanta la carátula marcial del disco y su contracarátula, amarillenta por los años. Y me impacta el arreglo marcial, plagado de vientos marciales y de percusiones amenazadoras.
Un pasodoble al servicio de la exaltación nacionalista. Habrase visto.

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