miércoles, 7 de enero de 2015

Desilusión

“Desilusión”, dijo una señora de Medellín a la salida de la segunda corrida de abono en Manizales. Los toros de Achury Viejo, bien presentados, tuvieron un juego desigual. El torero local Santiago Naranjo se llevó el peor lote. Sus dos toros se pararon en la muleta y no tuvieron prácticamente un solo pase. Lo puso todo el torero, pero era una labor difícil: poco menos que torear un gran baúl.
Derechazo de Manuel Libardo (Fotos: Diana R. Reina G.)
En cambio, Manuel Libardo se llevó lo mejor del encierro, pero una dificultad en el hueso escafoides de su mano derecha le impidió el triunfo. “Serpentino” (negro meano cornidelantero de 456K) metió bien la cabeza en tres verónicas bien ejecutadas. Las chicuelinas del quite fueron lentas y tuvieron personalidad. El toro tuvo un buen pitón derecho, aunque en ocasiones fue incierto en la embestida. Y por el izquierdo le exprimió dos excelentes naturales, que era lo único que “Serpentino” tenía por ese pitón. Los derechazos fueron hondos, perdiéndole pasos al toro, que era lo que se necesitaba. Mató de entera de muerte lenta. El público aplaudió al toro en el arrastre y Libardo saludó desde el tercio.
Buena natural de Libardo
El cuarto fue “Serrano” (460K, negro abrochado de cuerna), con el que Libardo tuvo gusto en tres verónicas a pie junto. El toro humillaba e iba con tranco. Se arrancó de largo al caballo y provocó un tumbo peligroso. El picador Clovis Velásquez quedó tendido en la arena, inconsciente por el impacto. Luis Pedroza lo reemplazó y dejó una buena vara que generó aplausos en los tendidos. Tras los buenos pares de Jaime Devia y Héctor F. Giraldo, Libardo se despachó en cuatro derechazos sin enmendar. De repente, “Serrano” cambió su comportamiento, que había sido de bravo, y se volvió incierto, yéndose a las tablas. El de Ubaté le arrancó tres derechazos, un forzado de pecho y cuatro naturales limpios. Alegró a los tendidos con una tanda de manoletinas picantes y se fue a matar. Y allí lo traicionó la mano. Pinchó soltando, dejó una media sin muerte y escuchó un aviso después de tres descabellos. El toro fue aplaudido al ser arrastrado por las mulillas.

Clovis Velásquez citando al toro de largo
La pasó mal el salmantino Juan del Álamo, que el año pasado triunfó en esta plaza. “Serranito” (negro, largo cornidelantero) tuvo una embestida incierta y muy poco recorrido en la muleta. Del Álamo lo aguantó y estuvo técnico en la lidia. Fue recursivo al entrar a matar con una media trasera que no tuvo muerte. Tras varios intentos de descabello, escuchó los tres avisos. Y con “Rondeño” la cosa pintaba para triunfo ya que el toro tenía ritmo en la embestida y el español la aprovechó en una faena por derecha citando de largo y toreando sin enmendar, con la muleta en la cara del toro para ligar los pases, pues “Rondeño” tenía ganas de irse del engaño. Mató de entera tendida que no tenía muerte y la felicidad se desvaneció otra vez con el verduguillo. Sonaron dos avisos y luego todo fue silencio.

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