domingo, 27 de diciembre de 2015

La espeluznante limpieza de Roca Rey



Por salir a prisa de la plaza, olvidé esta tarde mi libreta de apuntes en el puesto vecino, que estaba vacío. Así que tendré que apoyarme en el recuerdo y en el registro gráfico para escribir estas líneas sobre la interesante corrida de hoy en Cali.

El toreo lejano de El Fandi ante el excelente "Felipe" (Foto: JCMC)
De los cinco toros de Paispamba que salieron hoy (la corrida fue remendada con uno de Fuentelapeña, el lunar de la tarde) se destacó el cuarto (“Felipe”, 510 K, negro bien presentado) que recibió con ánimo una excelente vara seca, fuerte y prolongada de Rafael Torres. El toro fue fijo, claro de embestida, pronto, con repetición y tranco. Diría que se toreó solo ante  la muleta bulliciosa y lejana de El Fandi, que aquí gusta bastante gracias a su toreo como de banda municipal. Así había estado también en su primero (“Harapo”, castaño de 464K), pero la verdad es que la calidad de “Felipe” merecía un toreo con menos platillos estridentes y con mucho más del sonido limpio de las flautas. Le dieron una oreja en su primero, por lo del ruido de los platillos, y otra merecida en su segundo por el estoconazo que salvó la faena. “Felipe” recibió un aplauso emocionado en el arrastre.

Lance de Roca Rey ante "Curioso" (Foto: JCMC)
Andrés Roca Rey estuvo más que bien en su debut. Lo habíamos visto como novillero en Manizales, y nos había sorprendido su honesta calidad al frente del toro. Hoy confirmó esto y aportó algo más: un toreo limpio y en ocasiones espeluznante de valor; un toreo que se queda relamiéndose, como un gato después del desayuno. 

Con su primero (“Curioso”, negro de 464K) estuvo soberbio por tafalleras y gaoneras. Luego, cuando el toro se fue apagando en tablas, hizo poner los pelos de punta a la concurrencia con unas tandas por derecha, algunas rodilla en tierra, que tuvieron el inconfundible olor de la cornada. Nos hizo sudar más que el calor caleño, y hubo quienes afirmaron haber bajado de peso en ese par de minutos. Pero Roca Rey salió muy compuesto de esos centímetros de ruedo en los que se lió con el toro, como quien sale de un restaurante tras una cena frugal y placentera. Cañaveralejo le otorgó las dos orejas. En su segundo (“Maloso”, 540 K, que peleó bien en varas) repitió ese toreo de pasmo y de sincera quietud. Paseó una merecida oreja en la vuelta al ruedo.

Derechazo de Posada de Maravillas (Foto: JCMC)
Posada de Maravillas no la pasó bien en su primera presentación en Cali. Ciertos tendidos lo vieron poco hecho. Lo cierto es que se llevó el peor lote. El remiendo de Fuentelapeña fue soso y aburrido en su embestida, por lo que así resultó la faena. Y el último de la tarde (“Culpable”, un bonito chorreado en verdugo de 517K) se fue desdibujando con el atardecer de la tarde y del año en esta feria.

Cambiado por la espalda de Andrés Roca Rey (Foto: JCMC)
 Aquí dijimos en enero de este año que Andrés Roca Rey tiene todo para convertirse, más temprano que tarde, en una verdadera figura del toreo. Hoy volvemos a afirmarlo.

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