martes, 29 de diciembre de 2015

Ponce digno y Castella más



Otra corrida remendada esta tarde en Cañaveralejo, con cuatro toros de Ernesto González, muy justos de presentación, y dos de Ernesto Gutiérrez. Actuaron un digno Enrique Ponce, Paco Perlaza, que debió permanecer en retiro, y Sebastián Castella, muy compuesto, sobre todo en su primero.

Derechazo de Enrique Ponce (Foto: JCMC)
Ponce tuvo decoro con “Tolimense” (482K, cárdeno axiblanco y meano, veleto y pobre de pitones), que se colaba constantemente por el derecho. Plantándole cara, le arrancó una tanda por derecha a media altura ya que el toro era flojo de remos. Tras un pinchazo hondo, entera en buen sitio. Saludó desde el tercio.

Con su segundo (“Crepúsculo”, 442K, cárdeno axiblanco y meano, escaso de cuerna) dio una lejana primera tanda por derecha, una segunda más compuesta y otra tercera francamente bien, lenta y larga, hilvanada y muy precisa; luego, dos redondos gimnásticos, flexionando las piernas, aprovechando la repetición y la fijeza del toro. Los naturales no tuvieron estética, pero compensó con garbosos ayudados por bajo. Lamentablemente, dejó una entera que atravesó feamente a “Crepúsculo”. Aun así, le dieron una oreja.

Paco Perlaza recibió a portagayola la arremetida de “Bambuquero” (cárdeno meano de 442K, anovillado), débil de manos. Fue devuelto a los toriles después de banderillas, sin que hubiera protesta previa alguna de la concurrencia. Salió entonces uno de Ernesto Gutiérrez (“Emperador”, 480K), negro, alto y escurrido de carnes, que exigía mando. La faena de Perlaza pasó raspando por derecha al inicio, pero después fue cayendo en una languidez soporífera.  Dejó una entera contraria y cuatro descabellos. Sonó un aviso.

Su segundo (“Florecido”, 481K, otro cárdeno veleto, feo de cuerna) fue aburrido. Perlaza nunca lo entendió, perdiéndole pasos con exageración. Mi vecino, un zaragozano de feria en Cali, comentó: “Este chaval se mueve más que el toro”.

Castella por derecha (Foto: JCMC)
Sebastián Castella estuvo muy en torero con “Rubiales” (446K, otro cárdeno meano y axiblanco, veleto y escaso de pitones), al que le echó valor. La faena empezó por alto, pegado a tablas, y más tarde se desplegó en dos tandas por derecha, la segunda sin enmendar y muy ligada. El toro era fijo y tenía una pizca de emoción en la embestida. Vinieron dos tandas por naturales, de las que se destaca uno de la segunda, por lo largo y lo profundo. Remató con un cambiado por la espalda de enorme riesgo y un desplante garboso. Pinchó sin soltar y luego una media lagartijera.

Cambiado por la espalda de Castella (Foto: JCMC)
Cerró la corrida otro de Ernesto Gutiérrez (“Aparcero”, de 510K, negro cornidelantero, alto y largo, de aspecto anovillado) que se empleó en varas con mucho celo. Castella regaló cinco chicuelinas en el quite. La faena de muleta empezó con un cambiado por la espalda citando de lejos, como ya es costumbre en él, y poco después otros tres cambiados por la espalda, más en corto, acompañados por los correspondientes derechazos intercalados, sin mover un milímetro los pies de la arena. El toro se vino a menos y la cosa terminó con una entera un pelo caída y delantera.

Así vi la corrida de esta tarde en Cali.

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