jueves, 29 de diciembre de 2016

Bien por Salento

Bolívar por chicuelina con "Chanelo" (Fotos: Diana R. Reina G.)
Interesante el encierro de Salento, prontos y encastados, aunque con una punta de mansedumbre hacia el final de la faena. Fue una corrida pareja, muy justa de peso.
El mejor fue sin duda el primero (“Chanelo”, 466K, un negro axiblanco, largo, cornidelantero), con un pitón derecho boyante. Recibió bien una vara traserita y luego dos muy buenos pares de Ricardo Santana y otro de un subalterno cuyo nombre no apunté. Ambos debieron desmonterarse. El toro era fijo, demasiado fijo, y de una prontitud asombrosa, con un recorrido largo, bello, galopón. Luis Bolívar lo exprimió por el derecho en por lo menos 20 derechazos decorosos. Los naturales fueron menos buenos porque “Chanelo” era menos claro por ese pitón. Mató de estocada algo caída. Le dieron dos orejas y vuelta al ruedo al toro.
Derechazo de Luis Bolívar ante "Chenuelo"
El cuarto fue “Bravero” (446K, negro bien armado, abrochado y bizco del derecho). Bolívar lo recibió con cuatro verónicas doblándose y otras cuatro templadas, más dos medias de remate. Bolívar hizo un quite inusual, por lo menos para mí, como una especie de gaonera pero con el capote doblado a la mitad. Tras las banderillas, cuatro derechazos sin enmendar, aprovechando las bondades del toro, que eran menores que las del primero. El caleño alargó innecesariamente la faena. Pinchazo hondo, luego una entera un poco trasera y un descabello. Escuchó aplausos.
David Mora ha madurado bastante desde que lo vimos hace unos años en Sogamoso. Con “Ventarrón” (462K, negro escaso de pitones), nos regaló cinco derechazos halando del toro con mando en la muñeca. El toro era bueno, con recorrido pronto y ambicioso. Sin embargo, Mora recayó en esa actitud suya de mirar a los tendidos a la mitad del pase, lo cual es francamente irrespetuoso (para con el toro). Por el izquierdo “Ventarrón” era menos claro que por el derecho. Mora hizo lo estrictamente necesario, con menos lucidez que en la primera parte de la faena. Pinchó soltando, y después, saliéndose de la suerte, dejó una estocada delantera y contraria que atravesó al toro. “Ventarrón” fue aplaudido en el arrastre y Mora saludó inmerecidamente desde el tercio.
Con “Conde” (444K, negro meano cornivuelto), nos brindó 7 verónicas y una media muy decentes. Llevó el toro al caballo por garbosas chicuelinas al paso. En la muleta pasó poco, pues el toro tenía mucha menos emoción que los anteriores. Dejó una entera en buen sitio. Saludó desde el tercio.
Lo demás, Pablo Hermoso de Mendoza, con sus caballos de doma pulcra, ante dos toros cárdenos (“Saxofón”, 462K y “Cóndor”, 476K). Los lujos de siempre, el temple acostumbrado y los palos elegantes. Los rejones de castigo del primero fueron irregulares (uno delantero y otro trasero). La faena con su primero fue sabrosa, pero la malogró con un rejón de muerte que dejó inválido al toro. Sus dos toros sirvieron, más el primero que el segundo, pues se entableró al final de la faena y obligó al caballero a apearse para descabellar.
Poco más para anotar.

  

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