lunes, 16 de enero de 2017

El rechazo tendencioso

El infaltable libro de Camilo Pardo U., publicado en 1946
Este próximo domingo 22 de enero de 2017 se reabrirá la Plaza de Toros de Santamaría, en Bogotá. Valga recordar que el pasado 13 de junio de 2012 supimos de la decisión del entonces alcalde de la ciudad, señor Gustavo Petro, de cancelar unilateralmente el contrato que tenía con la Corporación Taurina de la capital colombiana. En algunas entradas de este blog discutimos oportunamente esa decisión y sus motivaciones explícitas e implícitas.
Lo cierto es que en 2015 la Corte Constitucional volvió a fallar a favor de la realización de espectáculos taurinos en la Plaza de Santamaría y ordenó que se devolviera a la entidad contratante correspondiente a partir de 2017. La empresa ha cambiado: ahora se llama Consorcio Taurino, y es una sociedad entre la empresa que lleva la plaza de toros de Manizales y la anterior Corporación Taurina de Bogotá.
Volverá la temporada taurina a mi ciudad, para emoción de algunos y para rechazo de varios más, la mayoría altamente desinformada por habitar, sin querer moverse de allí, del país de los imaginarios. Un vocero de este último sector es el connotado periodista Gonzalo Guillén, quien publicó el 11 de enero una columna de opinión en www.semana.com titulada “Por decisión judicial, regresan a Bogotá la barbarie, la sangre y la muerte”.
El título del texto es cuando menos tendencioso. A ello le suma el señor Guillén términos como “orgía de barbarie, muerte, alcoholismo, sangre e inmoralidad” y otros como “matarifes” (refiriéndose a los actores humanos del espectáculo) o, para denominar a quienes asistimos a corridas de toros en Bogotá “afición mafiosa y corrupta”. Algunos de estos vocablos pertenecen a su esfera idiosincrásica de ver el mundo. Otros, en su contexto específico, no pueden ser considerados argumentos.
Porque lo peor es que, para defender su respetable punto de vista, el respetado periodista Guillén cae en imprecisiones que, dada la índole de su oficio, son inadmisibles. Afirma que los toros volverán a Bogotá el 29 de enero, cuando es el 22; dice que a la temporada vendrá como figura central José Tomás, lo cual no es cierto; y más adelante, para desarrollar lo que a mi modesto juicio es una débil (contra) argumentación cita en más de una oportunidad planteamientos de quien para él es un escritor deleznable: él cree que se llama “Ernesto Sabater” (en realidad Fernando Savater).
Habrá oportunidad de discutir la sesuda discusión contraargumentativa del señor Guillén a los planteamientos hechos por Fernando Savater. Lo que aquí quiero destacar, para finalizar, es que su opinión termina por recurrir al caso del video publicado en internet por quien el periodista Guillén dice que se llama Christophe Thomas (después de tantos equívocos, hay que sospechar, digo yo), y sobre el que ya hemos escrito en este blog (“Cuarta entrega: El toro es el amo – 9 de febrero de 2012”).
En fin. Tendremos que soportar marchas en contra a las afueras de la plaza, como la que se convoca por las redes sociales para el próximo domingo. De pronto habremos de tomar precauciones pues, ya sabemos, de la marcha y la manifestación pacífica a la agresión verbal o física hay solo un par de pasos.

Pero iremos con la frente en alto, seguros de que vamos a los toros porque, hasta cuando se diga legalmente lo contrario, tenemos derecho a hacerlo. Y porque para algunos resulta, ni más ni menos, un alimento para el espíritu. Es difícil de entender, lo sé. Pero al menos valdría la pena hacer el esfuerzo, si la intención es verdaderamente comunicativa.

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